Cómo controlar la ansiedad provocada por el COVID-19

El coronavirus (COVID-19) ha sobrevivido más de un año en el planeta, enfermando a miles de millones de personas en el mundo.

Sin embargo, pese a ser una enfermedad que ataca principalmente las vías respiratorias y el sistema digestivo, como lo arrojan los principales estudios, el virus también trae consigo un ataque a la mente de quien lo padece.

Nos referimos a los efectos de la ansiedad, una reacción normal ante el peligro que enfrenta hoy la humanidad.

Expertos concuerdan que este trastorno mezclado con la infección de COVID-19 pueden ser una mezcla mortal.

Por eso, CISNE México quiere brindarte algunos consejos para manejar y controlar de manera adecuada la ansiedad si eres paciente COVID o convives con personas infectadas.

Sigue las recomendaciones de los expertos

Infórmate de fuentes oficiales y verifica muy bien todo lo que debes hacer para evitar propagar los gérmenes. Esto te brindará seguridad.

Lavarte las manos, quedarte en casa, usar mascarilla y mantener una distancia segura entre cada persona, por ejemplo, te generarán una sensación de cuidado que ayudará a mitigar la sensación de contagio o deterioro.

Percibe, etiqueta y acepta tus emociones

Decir: “Bueno, aquí está mi ansiedad otra vez”, hará notar a nuestro cerebro que lo que sentimos es algo “normal”, algo con lo que ya hemos lidiado y superado.

Mantenga la perspectiva y enfocarse en otros pensamientos

Mantener la mente ocupada distrae al cuerpo y a la mente de las sensaciones que podrían estarse generando en un episodio de ansiedad.

Dirige la atención hacia cosas que lo ayudan a sentir la calma. Puede usar técnicas como la visualización guiada (fácil de encontrar en YouTube o Google Video) o practicar la conciencia plena (mindfulness) que lo ayuda a focalizarse en el aquí y ahora.

Practica la respiración

Respirar profundamente y sostener el aire unos segundo antes de exhalar también puede aligerar la sensación de tensión que acompaña a la ansiedad.

El mero hecho de detenerse y respirar lo puede tranquilizar en un momento difícil. Puede ayudar hacer una pausa antes de reaccionar, y elegir cómo reaccionar. Sobre todo, la “respiración abdominal” o diafragmática le puede ser de gran ayuda.

Acércate emocionalmente a los demás

Mantenerse en contacto con sus amigos y familiares es bueno para usted y para ellos. Sentirse cerca de los demás reduce la ansiedad, lo que se sabe que estimula el sistema inmunitario.

Manténte activo

El ejercicio físico relaja. Genera hormonas que estimulan el sistema inmunitario. Si no puede salir de casa, haga una clase por internet de mantenimiento físico.

Pide ayuda si es necesario

Si su ansiedad lo está superando; si le cuesta dormir, comer o relacionarse con los demás como solía hacer, pida ayuda. ¡Nunca tema pedir ayuda durante esta etapa!

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